La posible nueva ley

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Hace dos días, mientras conducía hacia una tienda de arreglos de navidad, escuché una noticia rápida, casi pareciendo querer ser discreta, sobre un plan que existe entre el ejército mexicano y el gobierno de la nación para otorgar a las fuerzas armadas libertad absoluta de acción.

Al escuchar esta pequeña nota, decidí investigar un poco más sobre el asunto, ya que algo de esta naturaleza podría traer muchos cambios muy importantes al país y podría, de una u otra forma, cambiar completamente el funcionamiento de éste, para muy bien o para muy mal, por lo que hay que atender muy de cerca de esta situación.

La constitución de los Estados Unidos Mexicanos de 1917 indica que las fuerzas armadas son una organización diseñada exclusivamente para la defensa nacional ante fuerzas extranjeras o movimientos cuyo objetivo sea desestabilizar a la nación en cualquier forma, como guerrillas de cualquier tipo o incluso un intento de golpe de estado.

A lo largo de nuestra historia contemporánea, es decir de 1917 en adelante, hemos visto en varias ocasiones situaciones donde el ejército mexicano ejerció su autoridad y su  labor para con el estado, situaciones donde la policía estatal o federal no podían encargarse del asunto individualmente, como la represión estudiantil del 68, la rebelión en Chiapas del subcomandante Marcos y, por supuesto, la situación terrible que se vive el día de hoy con el narcotráfico, una situación que, para ser honestos, el ejército con su considerable fuerza no ha podido contrarrestar de forma efectiva, debido a las excelentes armas del enemigo y a la corrupción de algunos miembros de las fuerzas armadas mexicanas.

Vale la pena analizar los motivos del presidente Enrique Peña Nieto para impulsar esta ley que les dé acceso a hacer a un lado a la policía y a poner al ejército a resolver todas las situaciones, ya que la respuesta a esta pregunta puede ser la realidad de la situación en los Estados Unidos Mexicanos.

ley-mexico1Al investigar un poco más sobre este tema, me di cuenta que esto es algo que en efecto está sucediendo y está aconteciendo parcialmente en secreto, para no causar un caos de pánico social, ya que a los países democráticos es evidente que no les gusta que el ejército tenga poder.

Esto es en gran medida porque Latinoamérica ha sido una región con muchos problemas de esta naturaleza cuando el ejército toma más poder que le corresponde o todo el poder, en muchos de los casos de muchos países de esta región.

El resultado de esto ha sido lejos de favorable, ya que los ejércitos latinoamericanos nunca han sido de primer nivel, tanto en el plano militar como en el plano ético, por lo que se cometen miles de atrocidades sin explicación alguna, como fue en el caso de las dictaduras militares de Chile, Argentina, República Dominicana, El Salvador y muchos otros.

En lo personal, yo soy absolutamente pro-ejército, sin embargo, no sé si confió en las fuerzas armadas nacionales.

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